Estrategias para combatir la cultura de la muerte en América Latina

Por Adolfo J. Castañeda



1. Nunca caer en la trampa del movimiento proabortista de plantear el debate en términos de los derechos de la mujer vs. los derechos del bebé no nacido. Se trata de insistir en que el vínculo entre el bebé no nacido y su madre es tan íntimo, que no se puede dañar al primero sin dañar a la segunda. Es decir, mostrar el daño psicológico y físico (muchas veces mortal) que todo aborto, legal o ilegal, le hace a la mujer. Estamos en contra del aborto precisamente porque, además de defender la vida del bebé no nacido, queremos defender la salud de la mujer.

2. Desmentir y denunciar con las debidas pruebas la estrategia de la "maternidad sin riesgos". Es decir, (1) desmentir las exageradísimas cifras de muertes maternas por aborto ilegal; (2) refutar el argumento que falsamente dice que el aborto legal reducirá el número de estas muertes y de las lesiones maternas causadas por el aborto ilegal y (3) refutar el también falso argumento que dice que el aborto legal es "seguro".

3. Ofrecer alternativas auténticas al problema del aborto clandestino: (1) establecer centros de ayuda a la mujer embarazada en situaciones de crisis; (2) aprobar y aplicar con efectividad las leyes punitivas del aborto a los aborteros, no a la mujer (quien, sin dejar de tener responsabilidad moral, es también víctima de la industria del aborto y quien de otro modo no colaboraría con el encausamiento del abortero; (3) ofrecer reconciliación y curación a la mujer que ha abortado, sobre todo si sufre del síndrome post aborto y (4) presentar leyes que protejan al bebé no nacido desde la concepción, sin excepciones, ya que el aborto directo no tiene, tanto desde el punto de vista moral como médico, justificación alguna y, además, la experiencia de EE.UU. y otros países ha demostrado que las "excepciones" siempre llevan al aborto a petición. Este último es precisamente otro aspecto de la estrategia de la "maternidad sin riesgos".

4. Desmentir y denunciar con las debidas pruebas la estrategia de la "salud reproductiva". Es decir, refutar siguientes tres falsos argumentos que dicen que los anticonceptivos (llamados también engañosamente "métodos de planificación familiar") y la "educación" sexual que los promueve (1) son efectivos en impedir el aumento de los abortos, de los embarazos fuera del matrimonio y de los casos de enfermedades venéreas, (2) que los anticonceptivos son "beneficiosos" para la mujer y la familia y (3) que éstos no son abortivos aún cuando se utilizan como "anticoncepción de emergencia" (link to anticoncepción de emergencia y anticonceptivos abortivos).

5. Es importantísimo caer en la cuentra de que no sólo hay que impedir el aborto quirúrgico, sino también el aborto químico o microaborto, es decir, el causado por los anticonceptivos abortivos y otros fármacos o dispositivos abortivos. El aborto químico o quirúrgico mata muchos más bebés no nacidos que el aborto quirúrgico y ya está presente en la América Latina.

6. Desmentir y denunciar con las debidas pruebas la estrategia de la "regulación menstrual" o "aspiración ginecológica", que consiste en la práctica de abortos muy tempranos por succión, con la excusa de bajar la regla, pero sin hacer prueba de embarazo para así burlar la ley. Este tipo de aborto ya está presente en Latinoamérica.

7. En relación especial con los puntos anteriores (4, 5 y 6), como para todo lo que tiene que ver con el aborto quirúrgico y químico, hay que definir claramente el comienzo de la vida de la persona humana, y al mismo tiempo del embarazo, en la concepción y definir a ésta como la fertilización, es decir, como la unión entre el espermatozoide y el óvulo, distinguiendo este evento del posterior proceso de la implantación. Esta definición es absolutamente necesaria y urgente tanto desde el punto de vista biológico, como jurídico. Lo mismo se diga de la definición del aborto provocado y criminal como la interrupción deliberada y directa del embarazo que resulta en la muerte del no nacido en cualquier momento desde la fertilización hasta el nacimiento. Hay que colocar la primera definición apenas dad en la misma constitución del país y la segunda en el código penal del mismo, junto con ulteriores y necesarias precisiones que dejen bien claro qué es el aborto directo, cómo éste se distingue del indirecto y que el aborto directo es criminal y punible en todos los casos sin excepción.

8. Ofrecer alternativas auténticas a la "educación" sexual inmoral: (1) apoyar a los padres de familia en su deber y derecho de ser los primeros y principales educadores de sus hijos, sobre todo en relación a la castidad y a la sexualidad; (2) ofrecer a los padres ayuda en esta tarea por medio de adecuadas fuentes educativas, como por ejemplo, el documento del Pontificio Consejo para la Familia: Sexualidad humana: Verdad y significado y otros materiales que Vida Humana Internacional tiene a su disposición; (3) dar formación en la castidad y en el carácter a los jóvenes. No puede haber cultura de la vida sin cultura de la castidad.

9. Ofrecer alternativas auténticas a la anticoncepción, tales como: (1) un buen programa de formación pre-matrimonial y matrimonial, (2) integrando en él la enseñanza de los métodos naturales junto con la doctrina de la Iglesia sobre este tema, desde la triple óptica de (a) la efectividad de estos métodos, (b) sus ventajas para la salud femenina, (c) sus ventajas para la unidad del matrimonio y (d) su bajo costo. Es importante que la enseñanza de estos métodos (1) sea dada por personas verdaderamente competentes en los mismos (médicos y matrimonios), (2) que dicha enseñanza tenga un buen seguimiento para cada matrimonio (3) que la misma esté coordinada a nivel diocesano por los mismos matrimonios y que (4) exista apoyo entre los matrimonios, así como de parte de un sacerdote que sea su consejero o director espiritual.

10. Crear redes o nexos entre los distintos grupos pro vida de la región, del país y del continente para intercambiar información, estrategias y enfrentar emergencias (como por ejemplo, proyectos de leyes proabortistas), así como para planear reuniones y congresos en estos tres niveles con el objetivo de motivar, acrecentar los lazos de cooperación, planear estrategias, educar al público y proporcionar entrenamiento a los que van integrando el movimiento pro vida.

11. Utilizar la internet y otros medios de comunicación no sólo para llevar a cabo el punto anterior, sino también para difundir la información (excepto las estrategias confidenciales) a universidades, legisladores, miembros de los medios de comunicación, médicos, abogados, sacerdotes, obispos y el público en general. La internet y los otros medios también deben ser utilizados para obtener información del movimiento antivida, pero ésto no lo debe hacer un menor ni un adulto vulnerable a las indecencias que se encuentren en los mismos, ni tampoco debe hacerlo alguien muy conocido del movimiento pro vida. La información obtenida servirá para conocer al movimiento antivida y para anticipar y contrarrestar sus planes.

12. Denunciar con las debidas pruebas a las agencias gubernamentales, a las no gubernamentales y a las fundaciones (sobre todo a las extranjeras e internacionales) que promueven, practican u otorgan fondos para el aborto, la anticoncepción, la esterilización, la "educación" sexual inmoral, el control demográfico y otros males en los países latinoamericanos como una intromisión imperialista y neocolonialistas en dichos países. La denuncia, además de ir dirigida a los legisladores y gobernantes, debe también llegar al público con el ulterior objeto de que se difunda dicha denuncia en los países poderosos de donde provienen estas entidades para que los ciudadanos de los mismos dejen de otorgarles fondos. Es muy importante reducir y eliminar los fondos de las organizaciones antivida.

13. Es importante también desarrollar estrategias para influir en legisladores y miembros de los medios de comunicación. (Poner link aquí a los artículos que tratan sobre estos temas.)

FUENTE: Adolfo J. Castañeda es Coordinador Auxiliar para Latinoamérica de Vida Humana Internacional.



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