Las fuerzas y su representación
 

El efecto que produce una fuerza sobre un cuerpo depende de la magnitud, dirección y sentido en que se aplica; por tanto, debe reconocerse que la fuerza, lo mismo que el desplazamiento y la velocidad, es una magnitud física vectorial. Esto se representa por medio de flechas, cuyo tamaño es proporcional a la magnitud de la fuerza, y su orientación señala la dirección y el sentido.

Las fuerzas se representan dibujando flechas sobre el cuerpo en el que actúan, por ejemplo, la fuerza que se aplica al empujar un barril.

 
 
Para simplificar la representación de las fuerzas, es conveniente dibujar un sistema de coordenadas cuyo origen se localice en el centro del objeto que recibe la acción, y dibujar las fuerzas que actúan sobre él desde ese punto:
 
 

El ángulo de inclinación (ø) de cada flecha con respecto al eje de las abscisas indica claramente la dirección y el sentido de las fuerzas aplicadas.

Cuando varias fuerzas actúan al mismo tiempo sobre un cuerpo, la acción de todas ellas es equivalente a la de una sola fuerza resultante o fuerza total. Por ejemplo, si dos personas empujan un baúl con fuerzas idénticas, la fuerza resultante tendrá la misma dirección y sentido, pero el doble de magnitud:

 
 
 
Si las fuerzas que se aplican tienen sentidos contrarios, la fuerza total es cero, y aunque el baúl puede deformarse, no se desplazará.
 
 
 
Para obtener la fuerza resultante, puede aprovecharse la representación gráfica mediante flechas. El primer paso es identificar todas las fuerzas que actúan sobre el objeto y representarlas en magnitud, dirección y sentido a partir del origen.
 
 
Después, se elige una flecha como referencia y se traslada una segunda flecha al final de la de referencia conservando su magnitud, su dirección y su sentido.
 
 
Esta operación se repite con las demás flechas, colocándolas siempre al final de la última flecha elegida. La fuerza resultante está representada por la flecha que se traza desde el origen hasta la punta de la última flecha dibujada.