Unidad 4
Los derechos de los niños, niñas y adolescentes

Bloque 1
Hablemos de algunas necesidades de los niños, las niñas y los adolescentes

 

Los propósitos de este bloque son comprender por qué es necesario que los niños, las niñas y los adolescentes tengan derechos, y la importancia de que se cumplan, así como identificar las responsabilidades que de acuerdo con su edad pueden realizar.

 

 

 

 

 

Si nos preguntan cómo son y cómo viven los niños, niñas y adolescentes, seguramente diremos que viven los momentos más agradables de la vida; que la infancia es alegría, juego, crecimiento y despreocupación.

Pero, si vemos con detenimiento a los niños, las niñas y los adolescentes que viven cerca de nosotros, o a los que encontramos en la calle o de otros lugares, probablemente nos daremos cuenta de que esto no siempre es cierto.

Muchos niños, niñas y adolescentes no ven satisfechas sus necesidades básicas: de cariño, afecto, alimentación, salud, vivienda y educación; están expuestos a numerosos peligros y carencias que no permiten que crezcan y se desarrollen sanamente.

 

Testimonio de María

Mi nombre es María, soy campesina. Desde muy pequeña me levantaba a las cinco de la mañana para ir a moler el nixtamal y ayudar a hacer tortillas; también lavaba los pañales de mis hermanos más pequeños. Cuando fui a la primaria, se me hacía muy pesado porque nos castigaban por no llevar la tarea, a veces nos ponían un ladrillo en cada brazo o nos daban de reglazos en los dedos. Para mis papás lo más importante era cumplir con los quehaceres de la casa y cuidar a los animales, ¡no aguanté más!, ¡era mucho trabajo!, y por lo mismo, dejé de ir a la escuela para siempre.

A los 12 o 13 años tuve mi primera menstruación, me espanté mucho, no sabía lo que me pasaba, le pregunté a mi mamá, primero me ignoró y luego me regañó por preguntarle acerca de esas cosas, ¡era una vergüenza hablar de eso! Me casé con Pedro a los 17 años, tenemos dos niños igualitos, se parecen a su papá, él trabaja en el campo y yo me dedico al trabajo de la casa.

En fin, la vida en el rancho no fue fácil. Nos costó trabajo hacernos de una casita. Estoy satisfecha de lo que hemos logrado, aunque me hubiera gustado seguir estudiando y tener comprensión y dedicación de mis padres. Ahora trato de que mis hijos estudien y apoyen en los quehaceres del campo y de la casa, los escucho, les doy afecto y comprensión. Yo estoy terminando mi primaria en el INEA.

 

¿Sabías que?

Existen instituciones que pueden informar y ayudar a niños y niñas con problemas familiares:

• Sistema Nacional para el desarrollo integral de la familia. DIF (www.sn.dif.gob.mx).

• Comisión Nacional de Derechos Humanos. CNDH (www.cndh.org.mx).